Jóvenes y desarrollo: igualdad de acceso
Hoy en día, los países en desarrollo viven un verdadero auge demográfico. Por eso trabajar con su juventud es una oportunidad para el progreso de sus propias comunidades. Sin embargo, es necesario asegurar condiciones para que las oportunidades no se conviertan en brechas. Y eso pasa por la igualdad de acceso y control de los recursos. Confiar en la juventud es la clave: debemos considerar a los jóvenes como verdaderos actores centrales capaces de dinamizar los procesos de desarrollo.
Por ejemplo, hemos comprobado que hablar de incubación de empresas es mucho más atractivo que llamarle empleabilidad juvenil. Obviamente, pensar proyectos que resulten interesantes para que la juventud se apropie de ellos implica más esfuerzos, pero da mejores resultados.











